Reglas de Conducta para un Ajedrecista

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Reglas de Conducta en ajedrez

Reglas de Conducta para un Ajedrecista

¿Qué es el ajedrez? Un juego, ciencia, arte… no son pocos los ejemplares que se han roto en este tema.

Y el ajedrez también es un arte marcial. Y al igual que en otras artes marciales, como la oriental, el ajedrez tiene sus propias reglas de conducta. Incluyendo las fundamentales. Por ejemplo, si lo tomas, lo mueves.

Seguir las normas escritas y no escritas es un punto muy importante. Y deberían presentarse a un ajedrecista joven (o no muy joven) lo antes posible. Por la razón que se mencionará al final del artículo.

Y entonces una persona obtendrá del estudio del ajedrez algo exclusivamente útil, tanto desde el punto de vista deportivo como desde el punto de vista del desarrollo personal.

Así que, vamos:

Apretón de Manos

Es costumbre dar la mano antes y después de una partida.

Reglas de Conducta en ajedrez

Reglas de Conducta: Estrechar la mano si ganas o pierdes

Es un signo común de respeto mutuo. Antes de una partida, los ajedrecistas suelen tender la mano para estrecharla al mismo tiempo. Antes de sentarse a la mesa o mientras se está en ella.

Tras el partido, los rivales también se dan la mano. El ajedrecista que acepta la derrota extiende su mano primero. Si se trata de un empate suele ser al mismo tiempo.

No es necesario decir nada, siguiendo la regla número 2.

Jugar en silencio

En efecto, se acostumbra a jugar al ajedrez en silencio. Es absolutamente inaceptable molestar a tu oponente con preguntas durante una partida, o comentar lo que está sucediendo en el tablero.

Tampoco se puede hablar en la sala de torneos.

El trabajo mental requiere silencio. Sólo puede romperse en casos especiales. Por ejemplo, llamando al árbitro o señalando el tiempo de retraso – con una palabra corta «¡Tiempo!» o (como solía ser) «¡Bandera! Por si no lo sabe, en el siglo XX los relojes mecánicos tenían banderas que caían cuando la aguja llegaba a las 12.00, la cifra más alta del reloj.

Tocada – ¡Movida!

Si ya has tomado una pieza para hacer un movimiento – este debe hacerse con esa pieza.

Si quieres corregir una o varias piezas en el tablero tienes que avisar a tu oponente con la palabra: «¡Corrección!». Sólo no grites a toda la sala) (ver regla 2)

A veces también ocurren cosas divertidas: el ajedrecista toma una pieza, empieza a moverla y… cambia de opinión. ¿Qué hacer? El jugador tiene que encontrar un campo donde colocar esta pieza urgentemente. No es raro ver a un ajedrecista que ya ha tomado una pieza para mover, y que parece congelarse. Seguro que está pensando febrilmente dónde » colocar» la pieza que ha levantado.

Cuando has movido una pieza y ya has soltado la mano, la jugada se considera realizada.

No está permitido retroceder

Creo que no hace falta comentar nada aquí.

Pedir a tu oponente que te deje «retroceder» es tan infantil que está fuera de lugar. Si el ajedrez permite el «cambio», el caos total y el bochorno reinarán inmediatamente en el tablero. Y no sólo en el tablero.

¿Qué hacer cuando se caen las piezas?

Cuando un ajedrecista comienza a jugar con el reloj, inevitablemente surgen varias situaciones de presión de tiempo.

Por ejemplo, la caída de piezas. Si golpeas una durante un movimiento, varias piezas caen. Esto ocurre a veces incluso en los grandes torneos entre los ajedrecistas profesionales:

Antes de que el juego pueda continuar, es natural restaurar la posición, corrigiendo las piezas. Esto se hace a expensas del tiempo del jugador que dejó caer las piezas. Normalmente lo hace él mismo y sólo entonces hace su movimiento y presiona el reloj.

Si las piezas se caen durante un movimiento del adversario, debes detener de inmediato el reloj y pedir que se repongan las piezas con su tiempo.

En los juegos de alto nivel, este fenómeno ha sido más o menos tratado. Pero en el nivel de principiante, e incluso un poco más alto, no hay ningún control, o se limita a la comprobación por parte de un servicio especial del portal del juego cuando un participante lo solicita.

De todos modos, es conveniente que un joven ajedrecista recuerde que no tiene sentido utilizar las ayudas del ordenador, por toda una serie de razones. Mencionemos sólo dos de ellas:

  • El movimiento de los niveles (la progresión de la carrera, por así decirlo) sólo es posible en el juego cara a cara. Fuera de línea, es decir, en el tablero. Independientemente de lo que hagas con los rivales en casa, tendrás que jugar en un torneo con un nivel de aprobación de la gestión tú mismo detrás del tablero.
  • Reputación. Conocemos a ajedrecistas que, literalmente, tuvieron que poner fin a sus carreras tras ser descubiertos haciendo trampas (con ayuda del ordenador). Una vez atrapado, puede complicarse la vida en la comunidad ajedrecística.

Conclusión de las Reglas de Conducta

Si usted es el mentor de un joven ajedrecista, es importante transmitir estas reglas éticas lo antes posible.

El hecho es que el niño o la niña se les presentará de todos modos. Sus rivales, por ejemplo. Y puede que lo hagan en un tono que dista mucho de ser amistoso.

Este tipo de situaciones puede desanimar por completo a un niño a la hora de jugar al ajedrez.

Por lo tanto, sigue las reglas de conducta y entra sin problemas en el maravilloso mundo del ajedrez.

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