
wilhelm steinitz
Wilhelm Steinitz, 14 de mayo de 1836, Praga – 12 de agosto de 1900, Nueva York. Jugador de ajedrez austriaco y estadounidense, primer campeón del mundo en ajedrez “oficial” (1886–1894). A finales de las décadas de 1860 y 1870, después de ganar reconocimiento como el jugador más fuerte de su tiempo tras vencer a Adolf Andersen, Steinitz desarrolló la doctrina del juego posicional, que reemplazó la escuela de combinación “romántica” dominante y enriqueció significativamente el ajedrez. Esta es una selección de frases del primer campeón mundial de ajedrez, Wilhelm Steinitz.
✒️ Wilhelm Steinitz – Frases Célebres
El rey es una pieza de ataque. ¡Úsalo!
Sólo el jugador que tiene la iniciativa tiene derecho a atacar.
El jugador que tiene la iniciativa debe atacar; de lo contrario, corre el riesgo de perderla.
Dar mate al rey adversario es la finalidad del ajedrez, pero no el primer objetivo de la partida.
La mejor forma de refutar un gambito es aceptándolo.
A Dios puedo darle peón y salida de ventaja.
El ajedrez es demasiado para ser un juego y demasiado poco para ser una ciencia.
Estoy totalmente y enteramente concentrado en el tablero. Nunca suelo considerar la personalidad de mi oponente. En lo que a mí respecta, no haría diferencia alguna si mi oponente fuese alguna cosa abstracta o un autómata.
El ajedrez no es para almas tímidas.
✒️ Frases Célebres de Wilhelm Steinitz
Únicamente aquel jugador que tenga la iniciativa tendrá derecho a atacar.
Trátame como a un judío y échame a patadas. (Aconsejaba a los psiquiatras que se lo dijeran).
La tarea que tienen los jugadores posicionales es acumular ligeras ventajas sistemáticamente y procurar convertir las ventajas temporales en permanentes porque, si no, aquel jugador que tenga la mejor posición corre el riesgo de perderla.
El peón es la causa más frecuente de la derrota.
El peón es el más importante instrumento de la victoria.
El ajedrez no es apropiado para los pusilánimes, absorbe por completo a la persona. Para llegar hasta el fondo de este juego, el ajedrecista tiene que entregarse a la esclavitud. El ajedrez es difícil, requiere trabajo, reflexión seria y estudios cautelosos.
Yo juego con mi rey por todo el tablero. ¡Le hago luchar!
La acumulación de pequeñas ventajas lleva a una supremacía considerable.
La mente humana es limitada, pero la estupidez humana es infinita.
✒️ Frases de Wilhelm Steinitz
Tengo una ventaja sobre el resto de participantes, pues soy el único que no tendrá que enfrentarse a Steinitz.
Todo plan que se elabore ha de ser congruente con el carácter de la posición.
El ajedrez es gimnasia intelectual.
Una victoria por una combinación errónea, aunque sea espectacular, me llena de horror artístico.
Preferiría morirme en América que vivir en Inglaterra. Preferiría perder un duelo en América que ganar uno en Inglaterra. He llegado a la conclusión de que no tengo previsto morirme pronto ni perder el duelo.
La captura del rey enemigo es la finalidad pero no el primer objetivo de la partida.
Yo nunca en mi vida he jugado la Defensa Francesa, que viene siendo la más aburrida de todas las aperturas.
El ajedrez da tanta inspiración que no me creo que un jugador bueno pueda ser capaz de pensar algo malvado durante la partida.
Durante el final de la partida, el rey es una pieza fuerte para reforzar a sus propios peones, o bien para frenar a los del bando enemigo.
✒️ Frases de Wilhelm Steinitz
La fama ya la tengo, ahora necesito el dinero.
Lamentablemente, mucha gente considera enemigo al crítico en lugar de verlo como guía hacia la verdad.
El peón de rey y el peón de dama son los únicos que pueden ser movidos durante la fase temprana de la partida.
¿Ustedes jamás han visto un mono examinando un reloj?
Ningún otro gran jugador ha cometido más errores que yo. Yo he sido campeón del mundo durante veintiocho años porque iba veinte años adelantado a mi tiempo. Jugaba con ciertos principios, los cuales ni Zukertort ni ninguna otra persona comprendió. Los jugadores de hoy en día, como Lasker, Tarrasch, Pillsbury, Schlechter y otros más, han adoptado mis principios y, tal como es natural, han perfeccionado lo que yo había planteado en primer lugar. Este es el único secreto del asunto.
Es posible que sea un viejo león, pero todavía puedo quitarle la mano a alguien de un mordisco si me la mete en la boca.
Yo no soy historiador de ajedrez; yo mismo soy una de las piezas de la historia del ajedrez. Eso nadie lo podrá evitar. No voy a escribir nada sobre mí mismo, pero estoy seguro de que alguien lo hará.






