El libro Permanent Attraction: Man Ray & Chess, de Larry List, confirma que el ajedrez fue el tema central y de por vida en la obra de Man Ray (1890-1976), abarcando desde la fotografía hasta el diseño de piezas funcionales.
El artista, un brillante delineante que reemplazó el dibujo académico por el mecánico, carecía de habilidades para la carpintería. List revela que sus famosas piezas geométricas iniciales (1920) fueron ensambladas a partir de kits educativos de formas geométricas de madera, alineándose con el concepto de Readymade.
Tras exiliarse en Los Ángeles en 1940, Man Ray se vio obligado a vender sus juegos para subsistir. Esta necesidad, sumada a la escasez de materiales de guerra, lo llevó a la innovación.
Aprovechando los recortes de aluminio de las fábricas de aviones, creó sets más pequeños y portátiles. Fue pionero en el uso de aluminio anodizado para introducir una paleta vibrante de colores (Technicolor), rompiendo con los tradicionales juegos en blanco y negro o madera.
Sus diseños alcanzaron gran popularidad en Los Ángeles, impulsados por el Hollywood Chess Club de Herman Steiner, donde estrellas como Humphrey Bogart y Charles Boyer jugaban.
Esta mezcla de arte, historia y cultura popular ha disparado el valor de las piezas en el mercado. Un ejemplo notable fue el juego de la Serie II de 1945 que perteneció a David Bowie (adquirido originalmente por Julien Levy), que se vendió por más de $130,000 en 2016.
Larry List concluye invitando a coleccionistas y aficionados a ver las piezas como Man Ray las concibió: “una escultura de muchas partes” y la única de sus obras diseñada para ser activamente manipulada y disfrutada.
El autor Larry List con piezas de la réplica del ajedrez de madera Man Ray 1920 de AMEICO. Foto: Kathy Grove.