Emanuel Lasker 24 de diciembre de 1868 – 11 de enero de 1941 – Ajedrecista y matemático alemán , representante de la escuela posicional , segundo campeón mundial de ajedrez. Ganó este título a Steinitz en 1894. Perdió el título ante Capablanca en 1921. Lasker retuvo el título de campeón mundial durante 27 años, un récord para el ajedrez. Incluso después de perder el título, continuó desempeñándose al más alto nivel hasta la edad de 68 años. Esta es una selección de Frases de Emanuel Lasker.
✒️ Emanuel Lasker – Frases Célebres
Cuando veas una buena jugada, trata de encontrar otra mejor.
El Ajedrez es lucha.
Cuando el rey de sus rivales no se encontraba en peligro, Alekhine jugaba sin entusiasmo. Su fantasía se encendía cuando peligraba el rey.
Carece de la pasión que hacer hervir la sangre. (Refiriéndose a Tarrasch).
La partida más difícil de ganar es una partida ganada.
El Ajedrez por encima de todo… ¡es una pelea!.
En los finales mantuvo por largo tiempo la reputación de no tener igual. Llegado a un final donde tenga una ventaja ganadora, por pequeña que esta sea, se puede contar casi con certeza que gana el juego. Muy pocas victorias se le han escapado en los finales. En cambio, si lleva la peor parte, su adversario no puede permitirse la libertad de concederle el menor chance.
✒️ Frases Célebres de Emanuel Lasker
Si quieres divertirte en una partida haz un apertura abierta, pero si quieres ganar hazla cerrada.
Por supuesto que Anderssen prefirió 19.Tac1 a 19.Ae4; aquélla es la jugada de un artista, y ésta, la de un carnicero». (Se refería a la partida Anderssen-Dufresne: La Siempreviva).
El juego posicional es una preparación del juego combinativo.
Cuando hago jaque al rey no me da miedo ningún jugador.
Sin errores no puede haber brillantez.
En el Ajedrez, tal como es jugado por los Maestros, prácticamente la suerte es eliminada.
Las leyes del ajedrez no permiten una libre elección: usted tiene que moverse, le guste o no.
El jugador de combinación piensa hacia adelante; comienza de la posición dada y trabaja las movidas contundentes en su mente.
✒️ Frases de Emanuel Lasker
La diferencia entre un maestro y un buen aficionado no radica precisamente en lo más fundamental. El buen aficionado tiene a menudo un gran concepto del ajedrez, posee el sentido cabal de la estrategia y en líneas generales ve igual que un maestro. Sabe dónde esta un punto débil y cómo debe planearse la maniobra ganadora. Pero se equivoca en la concatenación de las jugadas. Las traspone y malogra oportunidades valiosísimas.
Desarrolla los caballos antes que los alfiles.
Se espera tal vez demasiado de el y es sencillo vencerle. (Se refería a Capablanca).
El que gana una partida, aunque sólo sea durante una vez en ella, ha estado superior a su contrario.
Cuando un fuerte maestro piensa hora y media una jugada, creo que no me conviene hacer lo que él desea.
El buen observador lo puede resistir casi todo. La mejor manera de jugar bien en los finales es fijarse.
En el tablero de Ajedrez luchan personas y no figuras.
✒️ Emanuel Lasker Frases
¿Hay que tener inteligencia para jugar? No, el Ajedrez hace a la gente inteligente.
La cosa más difícil en ajedrez es ganar una partida ganada.
No estoy jugando con peones blancos o negros, sin vida. Juego con seres humanos de carne y sangre.
Yo he añadido estos principios a la ley: poner los caballos en acción antes que los dos alfiles sean desarrollados.
En el tablero de ajedrez, las mentiras y la hipocresía no sobreviven mucho tiempo. La combinación creativa deja desnuda la presunción de la mentira; un hecho implacable que culmina con un jaque mate, y contradice al hipócrita.
Al pensamiento que da vida a una combinación se le llama: idea; al pensamiento que apoya el juego posicional se le llama plan. La idea tiene un punto que sorprende, que de un soplo vuelca el estado de las cosas; el plan tiene amplitud y profundidad que se imponen y, por medio de una lenta y metódica construcción, dan una estructura a la posición.
Alekhine puede obtener un buen resultado contra Capablanca si el encuentro no se celebra en La Habana.







